domingo, 5 de abril de 2020

CUARENTENA X.- ANOUSHKA SHANKAR-BRIGHT EYES


X.

Amir  también está fumando. Hace tres días que lleva  la misma   camisa, de manga corta, con los  cuadros muy pequeños. Esa combinación de  azul cielo con verde aloe la hace deslucida, como si  fuera más  mayor que él.

Es alto, delgado y maltrecho, como si alguien hubiere rellenado de  carne una  estructura de  alambre , sin detenerse en ningún detalle, sin  buscar ningún tipo de proporcionalidad. No tuvo suficiente  color  para acabarle la planta de los pies ni las palmas de las  manos, y en su cara  dejó pequeños  hoyos  sin pulir. Tiene  el  cabello lacio  y aceitoso, con una  raya de las  antiguas atravesando como un meridiano su  calavera.

Aúlla  para  lanzar  el  humo  hacia el  cielo y se encuentra con un pijama de lunas y estrellas. Levanta la misma    mano  en la que  tiene el cigarro  y la saluda con un buenos  días y una  sonrisa.

Amir es  el salvador de  sus  noches. La última hornada de   baguettes  es a las  nueve de la  noche. Le caben quince en el horno  y , con un poco de  suerte, a las  diez   ya no le  quedará ninguna. Mientras  se  esté acabando  el bocadillo oirá como baja las persianas . Algún dia le insinuará, con una   broma, de que debe engrasar los   railes. Pero es  el  silencio el que siempre   hace más grande a cualquier  ruido.

Espera que   vuelva a mirar   hacia arriba  para  decirle  adiós. Siempre  le  guarda  una barra aunque se olvide  de  ir a  buscarla. Ella no le  dará ninguna excusa. Él nunca  le  hará ningún reproche.

El badulaque  continuará allí mañana. Sacará  a la   acera  las   cuatro  cajas de  fruta que le permite  el Ayuntamiento y con ellas , y con   su fabuloso luminoso rojo, pondrá colores a la  calle. Encenderá  la  radio  y sus animados  bailes  se  confundirán  con el pitido  infecto del semáforo de peatones en  verde.

Antes de   volverse para dentro,  le sacará partido  interior  a la escena, un atisbo secreto de  lucidez. La vida  le  recorrerá todas las  definiciones y se quedará  con la  sonrisa de Amir, llena de  luz y  preciosamente imperfecta .






BRIGHT EYES
( Anoushka Shankar)

¿Se siente más joven que yo?
Mientras estas acostado en tu cama
¿Se siente más joven que yo?
O está sólo en mi cabeza

¿Se siente más joven que yo?
Nueva y brillante.
¿Se siente más joven que yo?
Pero lo más importante
¿También la llamas “ ojos brillantes”?

Sé que es más joven que yo
Mientras estoy en nuestra cama
Sé que es más joven que yo
No puedo sacarlo de mi cabeza
Sé que es más joven que yo
Con menos dolor de cargar
Sé que es más joven que yo
Pero querido dime,
¿también la llamas “ojos brillantes”?

Ahora, ¿estás afligido por mí?
Ese viejo viaje matrimonial
¿Qué nos ha pasado?
La serpiente está en mi cama
Y todo el  dolor que  puedes  ver
Se ha  vuelto a rellenar,
Encadenado  hacia adelante
No sé  como  detenerlo
Pero se   repite y va  hacia  ti
Va  hacia ti

Entonces  dime:
¿Tambien la llamarás “ojos brillantes “?




sábado, 4 de abril de 2020

CUARENTENA IX.- WHAT HAVE I DONE TO HELP? JASON ISBELL


IX

Tres cuartos de  hora de  “call conference”. La  situación es preocupante.  Empuja reiteradamente a la   muñeca  pero ésta  apenas se  mueve. Quizá su mayor  encanto es  que sea torpe. Las teclas  están cubiertas de una  finísima   capa de  polvo. Las desgracias  se   van sucediendo. El portátil recita escenas del apocalipsis.- El polvo  sigue ahí. Le gustaría  imaginarse que es  nieve, pero sabe perfectamente  que nunca nieva  en Hawai.

Lo correcto es  empatizar con las  desgracias. Y lo hace, pero sin caer en el  dramatismo . Las tragedias  han dejado de  ser rentables. Prioriza  en  buscar una solución que sea   viable, que  cause los menos   daños  posibles y, sobretodo, que no la perjudique.

Han decidido que el  expediente de  regulación de empleo  temporal afecte  primero a  aquellos  que no  tengan cargas  familiares ni financieras. Si con la primera  criba  no se  cubren las pérdidas, los  siguientes  en caer serán los sin hijos  con  hipoteca.  Quedan excluidos  todos los jefes de departamento, considerados esenciales e imprescindibles para intentar evitar la debacle. Cuando  oyó esta última  frase cerró el puño, fuera del  alcance de la  cámara. Objetivo conseguido.

Los últimos diez  minutos se dedicaron a los agradecimientos, a los  elogios y a los aplausos de ánimo, a toda  esa mierda que no sirve  para nada. Los heridos  son los  grandes  olvidados, tanto para los que  ganan, como para los que pierden.

La gestoría se  encargaría  de  todo.  De inmediato les envió  un mail  con  el  nombre y apellido de los sacrificados. Cerró otra vez  el ordenador. Tocaba  café y el tercer  cigarro.

Al cabo de dos minutos   ya se  había olvidado de ellos. Dedicó apenas   quince segundos a  su pena.  No obstante, en conversaciones  posteriores recalcaría su tristeza.  De este  modo  evitaría  que  alguien se atreviera  a juzgar sus prioridades.

Si la cuarentena se  alarga mucho se  va  a volver loca. No tiene  una carrera  y tres másters como para aprender ahora a limpiar  y a  cocinar


https://youtu.be/xYJlg0u7Ee0   






WHAT HAVE I DONE TO HELP
(JASON ISBELL)


¿Qué he hecho yo para ayudar?
¿Qué he hecho yo para ayudar?
Que alguien  me  salve
¿Qué he hecho yo para ayudar?
¿Qué he hecho yo para ayudar pero no a mí mismo?
¿Qué he hecho yo para ayudar?
¿Qué he hecho yo para ayudar?
Que alguien  me   salve
¿Qué he hecho yo para ayudar?
¿Qué he hecho yo  para ayudar pero no a mí mismo?

Pensé que estaba solo en el mundo
Hasta que mis recuerdos
se reunieron a mi alrededor en la noche
Pensé que era fuerte
hasta que finalmente tuve que pelear
Agaché la  cabeza
Y fui a  trabajar a mi hora
Miré  el  hambre que  tenia
Pon el dinero en el colchón
Cierra las puertas por la noche
Y todos estaremos bien


¿Qué he hecho yo para ayudar?
¿Qué he hecho yo para ayudar?
Que alguien  me  salve
¿Qué he hecho yo para ayudar?
¿Qué he hecho yo para ayudar pero no a mí mismo?
¿Qué he hecho yo para ayudar?
¿Qué he hecho yo para ayudar?
Que alguien  me   salve
¿Qué he hecho yo para ayudar?
¿Qué he hecho yo  para ayudar pero no a mí mismo?


Mira, he cometido errores que no puedo borrar
Parte del amor que he perdido no volverá a mí
Rompí mi palabra
Mentí en una Biblia
 solo para sentirme un poco libre
Ella no lo merecía
Nadie lo merece
Pero corté el ancla y me fui a la mar
Y me encontraste atrapado
Y de alguna manera confiaste
 En que yo no era
El que podía  llegar a  ser


¿Qué he hecho yo para ayudar?
¿Qué he hecho yo para ayudar?
Que alguien  me  salve
¿Qué he hecho yo para ayudar?
¿Qué he hecho yo para ayudar pero no a mí mismo?
¿Qué he hecho yo para ayudar?
¿Qué he hecho yo para ayudar?
Que alguien  me   salve
¿Qué he hecho yo para ayudar?
¿Qué he hecho yo  para ayudar pero no a mí mismo?


Subiremos a  nuestra zona de confort
Tu ,  yo y el bebé
Enviaremos nuestro pensamiento y oraciones
A los seres queridos en el suelo
Y a medida de que pasen los días
dejaremos de mirar hacia abajo, hacia abajo, hacia abajo
Ahora el mundo está en llamas
y nosotros  subimos a lo más alto
Hasta que ya no nos moleste ni el humo y ni el ruido
La gente buena sufre y el corazón se endurece
Nada ha sido dado,
Nada ha sido encontrado

¿Qué he hecho yo para ayudar?
¿Qué he hecho yo para ayudar?
Que alguien  me  salve
¿Qué he hecho yo para ayudar?
¿Qué he hecho yo para ayudar pero no a mí mismo?
¿Qué he hecho yo para ayudar?
¿Qué he hecho yo para ayudar?
Que alguien  me   salve
¿Qué he hecho yo para ayudar?
¿Qué he hecho yo  para ayudar pero no a mí mismo?



viernes, 3 de abril de 2020

CUARENTENA VIII- PERSONA NON GRATA-BRIGHT EYES


VIII

Llaman  al  timbre.  Ha sido una  suerte poder  oírlo. “Not” había  acabado con un desgarro de guitarra sucio  y viscoso. Parecía furioso.

De haber  estado en el  despacho, sus  tacones  hubiesen  anunciado que  era  viernes. Sus compañeros habrían babeado cuero negro, apretado, marcando colinas y  una apetitosa  hamburguesa, suspicazmente  intuida

Pero las pantuflas de vacas irlandesas condenaban a  cualquier  tipo de  libido. Había escondido  tan bien su hermosa  fragilidad  que, de ponerse a  buscarla, no la  habría encontrado. Pero todas las superficies se desgastan  y las primaveras se  acumulan de una   forma  indecente . Sólo la  ternura se conserva eternamente  joven.

Quita el  cerrojo de  arriba  y le da  dos  vueltas a las llaves  para  abrir la puerta. La vecina  de enfrente    se le aparece  disfrazada como  los malos de  “star wars”. Una  bata  gris ceniza  cuatro tallas por encima  de las  necesarias. Tiene tanto  vuelo que parece una  capa. Cuatro botones enormes, un cinturón de  tela  cruzado , mascarilla  blanca  , un gorro verde de  hospital y la  escoba como   fusil laser, apoyada en la pared. En la solapa un pin, un desproporcionado lazo  lila que la  acredita como  comandante  en jefe  de la  Estrella de la  Muerte. La  saluda  sin quitarse  la mascarilla. Ni siquiera la  entiende. Casi se le  escapa la  risa . En su  imaginación  una  escena  ridícula del  Imperio  Tartaja

Le devuelve el saludo  sin que  se  dé cuenta del  descojone. No pasa  por un buen  momento económico  y la   Comunidad  le  ha encargado  la limpieza de la  escalera  . Sus dos hijos   casi no  van  a  verla y cuando lo  hacen,  vienen  con   tres o cuatro vándalos  chillones que recorren el  vestíbulo  y  el rellano con patinetes. Su marido lleva  siempre los mismos  pantalones de  tergal, a veces con  manchas secas de pipí. Ambos son  vastos  y simplones. Se atrevería a decir que  casi analfabetos.

La vecina se percata  de que no se la  entiende  y se quita la mascarilla. En esos   “buenos  días “   ha contado que , al menos, le   faltan  cinco  dientes .

Mira  cariño, he hecho  buñuelos de  Cuaresma, típicos de mi pueblo, y te  he traído  cuatro para  que los  pruebes . A ver si  entre todos  hacemos un poco más  dulce toda esta mierda.

Sus  “muchas   gracias “ son cordiales . Su  sonrisa   de agradecimiento  casi parece de  verdad. Está avergonzada , pero no permitirá  bajo ningún concepto de que  nadie se dé cuenta de que existe un “ más allá”. De momento, los  pantalones de  cuero están siendo  suficientes





PERSONA NON GRATA
(BRIGHT EYES)

Estoy vestido para  una cita,
Me he puesto el aftershave azul,
Llevo una   falda escocesa
Como   si fuera un  celta.
Siempre os escondo
Como me  siento de  verdad-

Botas de  combate,
Hojas  caídas,
El West Village en  Halloween,
Una  canción de  Bollywood,
Haciendo   fotos hasta el  final .
No soy bienvenido
Cuando  llega el otoño.
Soy una “persona non grata”.
Quizá sea  el último de los mejores.
Soy tus pensamientos  más  pantanosos.
Hay un parque  infantil de niños
  a la   sombra  de los  edificios .
Tiene un poco de   césped
Y allí es donde trabaja  tu “ sin techo”
 Donde vidrieras de   color  carmesí
Te cuentas  las  visiones de  Ezequiel .
Y fue  entonces
Cuando  vi un  valle   lleno de huesos
Donde  ningún  hombre  estará nunca a  salvo

Y ahora  tú, que vienes  hacia mí
Y me   haces esa  pregunta ….
Y ahora  tu, que  vienes  ha cia mi
Y me  haces esa  pregunta
¿ cómo podemos  reconciliarnos?

Te dejaste  tu inocencia allí,
En la Plaza de Tiananmen .
Estabas totalmente desesperado,
Desnitrido  y deprimido
En   un solar   vacio
Donde se  hallaba  una prisión .
Dios  sabe  que nunca
Te mentirías a  ti mismo
Pero lo  haces  una y otra vez
Te  has  hecho una  vida
A  base de  decepciones
Y de agresiones  pasivas .
Voy a gritar  cuando  cante
Voy a morir  bajo la lluvia
Hazme estallar
Eres  un perdedor
Sube a mi  nube
Y hazme lo peor que se te ocurra
Antes de  que cambie de opinión

 Y ahora tú

que  quieres ser  sincero contigo una vez  mas
Y ahora tú
que  quieres ser  sincero conmigo una vez  mas

Y ahora tú
que  quieres ser  sincero contigo una vez  mas
Y ahora tú
que  quieres ser  sincero conmigo una vez  mas

miércoles, 1 de abril de 2020

CUARENTENA VII.- NOT - BIG THIEF



VII

Antes de llegar al despacho  debía cruzar  la  cocina,  metro y medio  de pasillo,  su dormitorio  con la  cama  deshecha sólo  en una   mitad, y el   lavabo.  Era la habitación  más  pequeña de  casa, ideal  como  búnker, toda  su intimidad en apenas cinco metros  cuadrados.

La decoración no  debía dar  muchas  pistas . Las  reuniones  por  video conferencia eran diarias. Primero se analizaban las ojeras, luego se repasaba  el maquillaje , los distintos  cuellos de camisa  y por último  todo el   “backstage”. Estanterías llenas de  libros para los  eruditos del clan, trofeos de pádel para  los tontitos, diplomas y másters  en un recuadro perfecto para el resto de  gilipollas.

Su muñeca  hawaiana estaba  fuera del  alcance de la cámara. Detrás, sólo   una pared  blanca. Era  imposible que  alguien pudiera  apreciar  los  dos  agujeros donde antes colgaba  el  cuadro de una  Virgen Niña, recuerdo de su primera  comunión .

El portátil iba  con ella  siempre, incluso en el   lavabo  las  mañanas  siguientes a una   noche   de quesos  fundidos. Pero era en su  habitación de infancia  donde se permitía el  lujo de  volverse un poco  loca.

Le gustaba  lo que le  tenía que  gustar para no  la excluyeran. Tenía aprendidas las coreografías  más  bochornosas para todos los cumpleaños de empresa. Había  logrado  hasta tararear esas baladas de pantomima  , moñas   hasta la  saciedad, por las  que  cuatro paletos con suerte se  hacían  famosos-. Si no hay  droga  ni alcohol,   no hay desgarro que  valga. Pero no podía decirlo.

Cogió el  móvil,   y el  grupo  del trabajo estaba especialmente  animado. Los recién doctorados  en  virus departían clases  magistrales. Algunos compartían  videos apocalípticos, otros no perdían la ocasión de colar  alguna teta  y la mayoría se  volvía incomprensiblemente solidario.

Pero, entre tanta  idiotez,   hubo una conversación que la sedujo. Una de sus  compañeras  estaba  segura  de  que  ella  ya   se había  infectado y que  había pasado la enfermedad, que ese  cansancio que tenía no era  normal . Un compañero le  contestó : “gracias por  no querer acostarte  conmigo aunque  te murieras de   ganas, gracias  infinitas por  tu enorme  generosidad. Te debo una”

Sonrió. Aquel chico había  superado  la  primera  pantalla, pero aún le  quedaban demasiadas.

Bajó otra vez  la  tapa del ordenador, se puso aquellos  auriculares que sólo hacen ruido  para adentro, y le  dio al “play”. Los primeros  acordes del  “Not” de los Big Thief la apartaron del mundo. Durante seis minutos  y siete  segundos  consiguió  ser ella misma.  





NOT( NO-BIG THIEF)

no es la energía tambaleándose

ni las líneas en tu cara
ni las nubes en el techo
ni las nubes en el espacio
no es el teléfono sobre la mesa
ni la cama en la tierra
ni la cama en el establo
ni tus palabras estables
no es el ser sin forma
ni el grito en el aire
ni el chico que estoy viendo
con su largo cabello negro
no es el tejido abierto
ni el resplandor del horno
ni la sangre de ti sangrando
mientras  te  intentas dejar ir



no es la habitacion
no es comenzar
no es la multitud
no  es ganar
no es el planeta
no es estar girando
no es una artimaña
no es calor
no es el fuego que azota el arroyo
no es comida
no es comer
no es la carne de tu muslo
ni tu tatuaje de columna
ni tu ojo brillante
ni la humedad del rocío
no es la cálida ilusión
ni la grieta en el plato
ni el aliento de confusión
ni la severidad de la pizarra


no es la habitacion

no es comenzar
no es la multitud
no es ganar
no es el planeta
no girando
no es una artimaña
no es calor
no es el fuego que azota el arroyo
no es comida
no es comer
no es lo que realmente querías
ni el desorden en tu bolso
ni la cama que está embrujada
con el manto de la sed
no es reveladora el hambre
ni el eco en la cueva
ni la mano que cura
ni la tumba sin nombre


no es la habitacion

no es comenzar
no es la multitud
no es ganar
no es el planeta
no es estar girando
no es una artimaña
no es calor
no es el fuego que azota el arroyo
no es comida
no es comer
no es morir
no es morir
no es reir
no es mentir
no es el desierto vacante compitiendo


no es la habitacion

no es comenzar
no es la multitud
no es ganar
no es el planeta
no es estar girando