martes, 31 de marzo de 2020

CUARENTENA V.- JULIA & ANGUS STONE.-FOR YOU


V

Vuelve a   abrir  la  tapa del  ordenador. Todos  sus  compañeros  están ya  conectados. Con cuatro dedos  y un teclado se  creen Dioses griegos, predecibles aprendices a  seductor, lascivos, impunes y malcriados.  

Trabajan a doble  pantalla, Su poder  es   su  falta de  escrúpulos y eso les  permite  sodomizar a  sus discípulos para que un  día  puedan llegar a ser  firmes aspirantes a  buitres. Pero para  eso deben haber  consignas  y dogmas nuevos.  El viejo “ Arbeit Macht Frei”  debe  cambiarse  por una  buena hipoteca , o que  esquiar se  vuelva a poner de moda

Se limita a redactar el informe. Pulcro, correcto pero sin lucirse. Mientras  espera  su  validación “on line”  balancea  esa muñeca Hawaiana  que le regaló algún  “amigo invisible”. Jamás la pudo enganchar  en el salpicadero de su coche para que  moviera las   caderas.  Era de  colores  vivos  , enseñaba  la  barriga y  se la veía  felizmente hortera.

Recordó  un  domingo de primavera en un mercado semanal , dando   vueltas con su madre, mientras  su padre  almorzaba  con  tres  o cuatro  compañeros de trabajo, jubilados como  él. Su madre  le  había  pedido que la acompañase a  buscarle bragas de  diario, de las  de goma  dura , de las que llegan   más allá del  ombligo.

 El mercado era territorio  gitano . Chillaban ofertas, manteaban las prendas al grito de “todo a  tres euros” y siempre acababan  con un “venga guapa que se  me  acaba”….. No le impresionaba su ímpetu comercial. Sus jefes de departamento eran infinitamente más cabrones. Al fin y  al  cabo los  gitanos dejan tocar y oler lo que compras . No te dulcifican el engaño con la publicidad.

Pero esa anécdota la distrajo   por  otro motivo.  Esos leggins atiborrados de  pan, fritos y chuches, lorzas de  carne de culo  llevadas   hasta el límite de la elasticidad, las  telas rindiéndose,  abriendo  pequeñas  ventanas donde  ya no cabía ninguna intuición , trapos  negros con bolitas , mondongos  cayéndose  por encima de la  goma,  y  sobretodo, ningún  sentido del  ridículo. Soy guapa por lo que soy, no por lo que crees que ves…

Se sentía un poco  gitana  con su pijama de lunas y estrellas, Por eso no abriría la segunda pantalla . Con el chat de  mensajes ya tenía cubierto el cupo de su sociabilidad.

Le hubiese  gustado sentirse cómplice de esas risas con tacos, de esa libertad  casi analfabeta, de ese desparpajo sudado  y soez, de esa indiscreción irrespetuosa….

No es que no pudiera. Es que no quiso. Sentirse  superior  le era imprescindible e   inevitable. Le daba el  derecho a  machacar  a  cualquiera por debajo de  tu cadena. A los que están por arriba , cuando no puedes  competir con ellos, les ignoras o les tienes miedo.  A quien simplemente te amenaza , lo destruyes. Y a todo el  resto , los menosprecias

No se sentía orgullosa, pero  tampoco  culpable. Todo el mundo escoge sus propias  armas  para defenderse. Lo jodido es  que  aunque  siempre  tengas contrincantes , cuando  caes a la  lona, necesitas que  alguien esté  en la  esquina  para darte una  toalla.






PARA TI  

Si hablo muy despacio
Si me esfuerzo mucho
Para llegar a este punto,  querido,
Y decirte que tienes mi corazon
Aquí voy. Te diré lo que ya sabes
Aquí voy. Te diré Lo que ya sabes

Si me amas con todo tu corazón
Si me amas, te haré una estrella en mi universo
Nunca tendrás que ir a trabajar
Pasarás todos los días, brillando tu luz a mi manera

Si hablo muy despacio
Si tomo tu mano
Si miras muy de cerca mi,  amor,
Lo podrás  entender

Aquí voy. Te diré lo que ya sabes
Aquí voy . Te diré lo que ya sabes
Si me amas con todo lo que eres
Si me amas te haré una estrella en mi universo
Nunca tendrás que ir a trabajar
Pasarás todos los días, brillando tu luz a mi manera

Aquí voy. Te diré lo que ya sabes
Aquí voy- Te diré lo que ya sabes
Si me amas con todo tu corazón
Si me amas, te haré una estrella en mi universo
Nunca tendrás que ir a trabajar
Pasarás todos los días, brillando tu luz a mi manera

domingo, 22 de marzo de 2020

CUARENTA IV- THE HILLS-LEONARD COHEN



IV.-

Cuarenta y tres  correos  electrónicos  y un pijama de lunas  y estrellas. La crema  hidratante  tiene la culpa de esta  pereza . La  habitación aún no se  ha calentado  y resquicios de invierno se resisten a irse dumiendo. Todo huele a limpio  y fresco.

La soledad  ya no perturba como  antes. Llega un momento en que cualquier cosa que signifique salir entraña un peligro.
Debe asegurarse de que no se den  cuenta de nada. Debe ser discreta y formal, alegre cuando se  requiera. Ha de pertenecer a  infinidad de  grupos de  Whatsapp , ha de pintar viajes  y vacaciones en Instagram, ha de seguir a imbéciles y niñatos en youtube, y ha de creer tener amigos en  Facebook.  No se puede dejar margen a que alguien le pregunte cómo está.

No viene de diez  minutos empezar y baja la tapa del portátil. Cierra los ojos  y enciende  el interruptor  de sus  secretos. Se suceden las  imágenes  y son sus propias sensaciones  las que las ven descartando,  una a una. Empieza a angustiarse. En el  fondo no quiere llegar a las que más les  gustan.

Pero el día debe  empezar perfecto y se detiene en un sofá. Él está sentado un  borde  y ella  apoyada  en su costado  con las piernas  ocupando las  dos  plazas que quedan   libres. Él tiene  en su mano derecha el mando del  televisor. Ella  le  habla  de traiciones y trepas. Los juzga , los sentencia  y los  ejecuta en su misma  rabia. Él deja el mando , se inclina levemente,   y se acomoda los dos  brazos  para que ambos estén  más cómodos. Le ordena  que se   calle a  cambio de un leve roce de dedos recorriendo entera la  curva del cuello. Ella  cree que él ya ha  elegido un premio por su atención pero  va  tan necesitada de  cariño que está dispuesta a dárselo. Se duerme  y recuerda perfectamente cómo se  levanta del sofá sosteniendo su  cabeza  en una mano,  mientras con la otra  habilita  un cojín. La tapa  con la manta donde  se caen las palomitas los domingos  y  la deja tranquila. Se oye como trastea torpe en la  cocina. Al cabo de  un rato  el  comedor  empieza a oler a pizza.

Pero esa  noche  nadie le pidió  un premio. Y ahora, en ese  recuerdo  y en el breve  resquicio  de invierno en sus dedos, empieza a tocarse los pechos. Estalla sublime el placer,   pero enseguida la metralla alcanza a la tristeza de todos  los  momentos que se  han dejado  pasar, por  pereza, por  orgullo, por  confundir precio con deseo y,  sobretodo,  por la   falta de coincidencias .









LAS COLINAS
( The Hills-Leonard Cohen)


No puedo subir  a las colinas
El sistema está  agotado
Estoy viviendo de pastillas
Lo cual se lo  agradezco a Dios

Mi animal aulla
Mi ángel está molesto
Pero no se me permite
Ni una  sola  queja.


Porque  alguien usará
todo lo que yo no pude ser
Mi corazón será  suyo
Aunque sea de forma impersonal

Ella caminará por  mi camino
Ella verá lo que quiero decir
Todos mis deseos cortados por la mitad
Y la libertad en medio

En menos de un segundo
Nuestras vidas chocarán
La eternidad quedará suspendida
 y la puerta abierta de par en par

Y ella nacerá
A alguien como tu
Lo que dejé sin hacer
Ella ciertamente lo hará

Sé que ella viene
Y sé que ella mirará
Y ese es el anhelo
Y este es el anzuelo


No puedo subir  a las colinas
El sistema está  agotado
Estoy viviendo de pastillas
Lo cual se lo  agradezco a Dios


Mi página era demasiado blanca
Mi tinta era muy delgada
El día no escribiría
Lo que la noche dejó anotado


Pero  sé que ella viene
Y sé que ella mirará
Y ese es el anhelo
Y este es el anzuelo


(Sé que ella viene)
Y sé que ella mirará
(Ese es el anhelo)
Y este es el anzuelo

No puedo subir  a las colinas
El sistema está  agotado
Estoy viviendo de pastillas
Lo cual se lo  agradezco a Dios

Navegué como un cisne
Me hundí como una roca
Pero hace  ya mucho tiempo
Que ya no tengo sentido del ridículo


No puedo subir  a las colinas
El sistema está  agotado
Estoy viviendo de pastillas
Lo cual se lo  agradezco a Dios

sábado, 21 de marzo de 2020

CUARENTENA III- PEACEFUL AFTERNOON- RUFUS WAINWRIGHT


III

-      Que sí mamá, que no saldré para  nada. No sé por qué te dejé las llaves mientras estaba de viaje.  ¡No soy una  exagerada! ¡Encima!

-       Me has dejado  la despensa como un mini Mercadona.  No puedo llegar a la  lavadora sin  dejar de  chutar alguna garrafa de  agua. ¡ Coño, que  parezco Maradona ¡  

-      Para saber dónde dejé la ropa sucia debo antes sortear esa convención mundial de latas que has organizado encima del mármol.  

-      Pero dejaste abiertas  las  ventanas de la cocina y había  mucha corriente de  aire. Cuando entré para  cerrar la que da  al patio de  luces y le  di al interruptor,   me encontré  a una  rista de  fuets, chorizos y morcillas colgando. El viento los movía como  si los hubiesen  acabado de  ejecutar. Eso sí que  me dio mal rollo.

-      CuÍdate  tu también. Te quiero mamá. Mañana te llamo.

Colgó el teléfono . La tostada que mordió  ya estaba  fría. El café se iba despidiendo poco a poco. El sol se sobrepuso a ese  azul con el que se  había despertado. Las motas de  polvo en suspensión  también se  ventilaban.

 Mientras  dure la ducha, el invierno tendrá su propia  pista de entrenamiento. Déjale que corra , que drible marcos de  fotos y figuras horribles que tuvieron la  suerte de  ser  regalos de alguien con memoria. Déjale que se esconda  detrás de las cortinas sin que se dé cuenta que tiene  demasiada  barriga para poder disimular.

Deja  que la mañana  presente sus credenciales antes de  que cierres las  ventanas,  te vistas, enciendas la  calefacción  y te pongas a trabajar.







TARDE TRANQUILA
(Peaceful Afternoon- Rufus Wainwright)

Bueno, se cumplen 13 años juntos, cariño
Rezo para que sea la suerte ... que sea un número afortunado
Y aunque sé que te he traído alegría y felicidad, cariño
También he sido un fec…, un recurso fecundo para la ira

Porque todo es parte del juego
Sí, todo es parte de la sinfonía.
Y rezo para que tu cara sea lo último que vea
En una tarde tranquila


Y ahora que nuestra máquina está funcionando a todo vapor
Rezo para que nada se entrometa entre nosotros
Pero entre  el  sexo y  la muerte y tratando de mantener limpia la cocina
Recuerda que las  rosas  salvajes
Siempre  florecen  más  bellas
Cuando están entre las ruinas

Porque todo es parte del juego
Sí, todo es parte de la sinfonía.
Y rezo para que tu cara sea lo último que vea
En una tarde tranquila
Saliendo de la sala de estar


Sí, todo es parte del juego.
Sí, todo es parte de la sinfonía.
Y rezo para que tu cara sea lo último que vea
En una tarde tranquila

Y por si acaso vas antes que yo
Ten la seguridad.. Esto te lo puedo garantizar
Que mi cara, que mi cara es la última que verás
En una tarde tranquila
Abandonando la  vida
En nuestra sala de estar


CUARENTENA II- IF I TOLD COURTNEY MARIE ANDREWS


II.-

El asfalto aún estaba  dormido. Pequeñas gotas de  humedad  disimulaban   haber llovido.  Un azul oscuro  ,pesado y perezoso, se resistía a abandonar la noche.  El semáforo de la esquina  cambiaba de  rojo a  verde sin ninguna necesidad. No pasaba nadie por la calle. Podía dejar caer tranquilamente la ceniza, verla  volar  y desaparecerse , sintiéndose   una  pequeña delincuente.  A lo lejos  , un motor de autobús sobrevivía, entre  cansino y destartalado. Desde  su balcón no lo  veía, pero sabía  que el  ruido  venía de la Avenida.

 Con el primer  zumbido de la  cafetera apagó el  cigarro  en la  barandilla. Tuvo tentaciones de dejarlo  caer, segura de que no incendiaria ninguna peluca. Pero no lo hizo. Se lo guardó en la mano. Se reajustó la  bata  y se  fue para la cocina.

La  vieja Bialetti de  aluminio había cumplido con su misión. Los primeros  rayos de  sol debían tener  perfume de café recién  hecho. Las cápsulas nunca tuvieron ese poder, media hora con olor a   hogar.  Se sentía de  algún modo protegida.  Cogía la taza  con las dos manos. Le gustaba que quemase, pero el primer  sorbo  siempre era demasiado caliente . Le daba  tiempo para irse dos minutos a Dios sabe dónde

Y esos  dos minutos se los dedicó a  su madre.  La llamará, como  todos los días, después del desayuno. Pero ahora deben abrirse  paso los   recuerdos  y apabullarla  de sentidos  que  vienen  y van mezclados con  el café.  Jabón añejo de  Marsella, un calentador a  ráfagas que la  hacía tiritar, azulejos horteras, toallas que  rascan, su primer maquillaje.

Y detrás  de la puerta ese  “venga nena que vas siempre tarde”, carreras  mojadas y descalzas por el pasillo, vestirse   haciendo  la  cama, volver a la cocina ,  engullir  un cola-cao, ponerse  la mochila mientras  abre la puerta, pararse  porque algo se  le olvida, volver atrás para darle un  beso  y sentir mientras se  va yendo, un hermoso e inolvidable, “ adiós hija”.  









SI DIJE
( If i told- Courtney Marie Andrews)

Es luna llena, L.A
Y estamos solos por primera vez
En la playa de Venecia bajo las palmeras
Dime tus sueños y te diré los míos
¿Qué dirías si te dijera
Eres mi último pensamiento al final de cada noche?
Me creerías
¿O incluso responderías?

¿Lo harías?
¿Lo harías?
¿Lo harías?
¿Lo harías?


Soy una solitaria, soy muy terca
¿Puedes manejar este mundo en el que vivo?
Sé que no puedo cambiar, pero por ti me comprometería
Estaría de tu lado si estuvieras en el mío
Sí, estás ansioso y eres terco también
Pero aprendería a amar las peores partes de ti
Podría ser la luna llena o este vino barato
Pero espero que respondas


¿Lo harías?
¿Lo harías?
¿Lo harías?
¿Lo harías?


¿Está en las estrellas o en una vieja verdad?
¿Por qué el universo me atrajo hacia ti?
Eres tan magnético, estoy hipnotizada
Parece que te conozco desde antes de esta vida
Espero verte siempre de esta manera
Aquí me pregunto si sientes lo mismo
Pero puedo decir cuando tus ojos se encuentran con los míos
Que la verdad no es tu respuesta

Tú sí
Tú sí
Tú sí

domingo, 15 de marzo de 2020

CUARENTENA I - THE GARDEN SONG- PHOEBE BRIDGERS



I.-  

Sabía que en dos semanas no se  quitaría ese pijama negro  de estrellas y lunas . Supuso que alguien se lo  habría  regalado en alguna Navidad antigua. Se entristeció cuando no recordó quién había sido. Lo acarició,   y el placer se convirtió inmediatamente en  timidez. Le dio vergüenza  admitir que le   había  encantado conocerlo. Hasta  entonces  coleccionaba  nombres  y números de  teléfono que  usaba  y abusaba según los  necesitare. Los peones de lo cotidiano no tienen nombre. No son nadie si no los  acaricias.

Las mangas  del pijama  eran lo  suficientemente anchas para que el  frío  se diese  un buen paseo por sus brazos. En otras circunstancias hubiese corrido a ponerse la  bata,  restregarse  los  ojos para sacarse las legañas, ir a la cocina, preparar de memoria el café, encender el  fuego  y  mientras tanto, hiciese  el  tiempo que  hiciese, salir  al  balcón a  fumar su primer  cigarro.

Pero el primer  día de  cuarentena fue distinto. Sintió como la delicadeza se  hacía necesaria.  Imaginó que las  sábanas deshechas eran un cuadro que la  noche pintó mientras ella dormía.  Aún olían a  crema hidratante cuando abrió la  ventana. El frío se reivindicó más insistente y escurridizo por sus brazos, y en una  maniobra malévola , le insinuó que quería llegar hasta el valle de sus pechos. Reaccionó a  tiempo  y se  tapó antes de  irse de  su  habitación  hacia la cocina .

Miró de  reojo a  su  cama  y entendió que el  cuadro sólo estaba pintado a medias. Hacía tiempo  que su  vida  era una vida a medias , no por dormir sola, si no por subestimar a las caricias .







LA CANCIÓN DEL JARDÍN

Algún día viviré
En tu casa arriba en la colina
Y cuando tu vecino skinhead desaparezca
Plantaré un jardín en el patio, luego
Están pegando rosas en una cama plana
Deberías verlo
Me refiero a miles

Crecí aquí hasta que todo se incendió
Excepto las muescas y los marcos de las puertas.
No sé cuando te hiciste más alto
Mira tu reflejo en el agua
Fuera del puente en el Huntington
Salté la valla cuando tenía diecisiete años
Entonces supe
Lo que quería

Y cuando sea grande
Voy a levantar la vista de mi teléfono
 y veré mi vida
Y va a ser como
Mi sueño recurrente
 Donde estoy en el cine
No recuerdo lo que estoy viendo
La pantalla se convierte en un maremoto.
Entonces es un dormitorio
Como un laberinto de setos
Y cuando te encuentro, tocas mi pierna
E insisto
Pero me despierto antes de que lo hagamos

No sé como pero soy mas alta
Debe haber algo en el agua
Todo crece en nuestro jardín.
No tienes que saber que está embrujado
El doctor puso sus manos sobre mi hígado.
Y  me dijo que mis resentimientos
Eran  cada vez más pequeños
No, no le tengo miedo al trabajo duro
E hice todo lo que quería
Tengo todo lo que quería


domingo, 1 de marzo de 2020

COYOTES-TRAVIS BIRDS


 Desfilan los  tambores. Sus truenos destruyen mi intimidad y me pongo  en sus manos.  Delante , me enfrento a una pared tiroteada que no tiene ninguna intención de ser clemente.

Deja de un lado esa  altivez con la que me amenazas. Fuiste algo cuando fuiste tú. Ahora eres  sólo poder que tritura su cobardía  para convertirla en  crueldad.

Pero me da lo mismo. Aún quedan libros y canciones que me apoyan en secreto. Somos un ejercito de hermosos perdedores como  dijo Cohen.

Me gustaría que te unieras a nosotros, en la  magnífica  caverna de  sentimientos en la que se han convertido nuestros ojos cuando están al descubierto.

Es una lástima. Fuiste algo cuando los tuviste algo entreabiertos




Pd.- Hacia tiempo que una canción me decía tanto. Gracias Travis B.